“La gente ya está empezando a darse cuenta de que el Estado es demasiado costoso. Lo que aún no terminan de comprender es que el peso de ese coste recae sobre ellos.”     Frédéric Bastiat.

¿Y si reducimos o eliminamos los impuestos? O ¿Siempre han pensado en darle cierta cantidad de su dinero al Gobierno?

Creo que la mayoría se inclinaría por la segunda pregunta, argumentando que los impuestos son necesarios para que el Gobierno nos brinde “servicios” pero si decimos que son necesarios para que nos den esos “servicios”, ¿por qué no vemos invertido ese dinero en ello? hoy en día pagamos alrededor de 22 nuevos impuestos pero en los hospitales públicos no hay medicinas, ni camillas, ni mucho menos se brinda una atención adecuada, las escuelas públicas no cuentan con una infraestructura de calidad para poder impartir educación y por otra parte el servicio del agua potable es muy limitado en distintos lugares del país, siendo este líquido administrado por una institución pública y así sucesivamente podemos ver reflejado el pésimo servicio que nos brinda el Gobierno en otras de sus dependencias, entonces, ¿de qué sirve pagar impuestos si ese dinero no lo ocuparán para ni siquiera garantizarnos lo básico?

La solución ante esto no está en que unos paguen más, porque en ocasiones cuando se dice que hay que ponerle más impuestos al capital empresarial o a los “Ricos” lo único que se consigue con ello es continuar otorgándole más poder económico y político al Corrupto (Gobierno) para que utilice ese dinero como mejor le parezca, ya que el dinero NO es del Gobierno es de los Contribuyentes, por lo tanto no hay nadie en específico que pierda ese dinero por lo que el problema de la corrupción siempre estará presente, tampoco la solución estará en la administración adecuada del dinero, porque como se mencionaba anteriormente el dinero es de los Contribuyentes por lo que al Gobierno le da igual en que se gaste, por más que digan los políticos que van a administrar bien el dinero termina siendo todo lo contrario, ya lo hemos comprobado con toda la clase política del pasado y la de hoy en día, mucho menos la solución estará en que debemos de poner o quitar funcionarios que nos den las mejores propuestas ya que eso lejos de solucionar el problema puede ser que lo empeore.

El verdadero problema reside en el sistema que otorga tanto poder y permite tener diversas opciones para poder corromperse fácilmente, teniendo en cuenta que el sistema es el problema las soluciones deben ser del mismo corte, por lo tanto se deben quitar o reducir una gran cantidad de impuestos que no tienen razón de ser, que simplemente se cobran para poder acumular dinero, lo mejor sería que ese dinero se nos sea devuelto y seamos nosotros los que decidamos que queremos hacer con este.

A partir de ya lo antes discutido posiblemente surgirá la interrogante de ¿Entonces cómo le daremos mantenimiento al país si ya le quitamos ese poder al Gobierno? La solución más eficiente sería la de pasar a manos privadas aquellos servicios que actualmente son públicos a través de medidas Liberales, en el cual se establezca un marco Liberal de relaciones económicas, fomentado de esta manera la economía de Libre mercado, La libre competencia, en la cual cualquiera pueda competir sin restricción y sin privilegios, además el consumidor tiene la capacidad de escoger aquel que le brinde mejor servicio y si este mismo consumidor no compra el producto que se le ofrece posiblemente la empresa que otorga dicho servicio se vaya a la quiebra y alguien más vendrá y lo sustituirá ofreciendo una mejor calidad, siendo todo este mecanismo muy distinto a lo que se hizo en los 90’s y a principio del 2000 con los Gobiernos de Derecha (ARENA) ¿por qué? Porque en aquella época se utilizó lo que llamamos Mercantilismo estatal que no viene a ser más que un capitalismo de estado, en el cual básicamente consiste en crear monopolios u oligopolios, y al mismo tiempo gracias al intervencionismo estatal se logran crear leyes que les pueda garantizar a estas empresas el negocio impidiendo así la competencia, también lo podemos ver reflejado en subsidios que el Gobierno le otorga a estas mismas empresas e incluso en impuestos para unos y no para otros, en términos más sencillos podemos definir esa acción realizada en aquella época como un reparto oligárquico de los servicios que previamente tenía el Gobierno, y mientras todo este mecanismo siga vigente no podemos hablar de un mercado justo ni libre, porque los políticos siguen teniendo poder de decisión sobre este.

Es momento de una vez por todas de buscar soluciones distintas a los problemas que enfrentamos día a día, tenemos que pensar desde una perspectiva diferente, veamos los impuestos como eso que no nos permite progresar, y que entre más dinero fruto de nuestro esfuerzo nos saque el Gobierno para devolvérnoslo en servicios de pésima calidad menos posibilidades tendremos de desarrollarnos, ya no podemos seguir confiando en el Gobierno porque ya nos han demostrado sea la derecha o la izquierda quien lo controle que lo único que buscan es su propio beneficio, y que entre más presupuesto acumulen en sus arcas estos seguirán funcionando como máquinas corruptoras.

Todo estas soluciones comienzan desde la voluntad de la sociedad civil de querer cambiar la situación en la que vive y que al mismo tiempo desea pensar diferente, porque solamente unidos podemos darle nuevas soluciones a nuestros problemas, se pueden lograr grandes avances sin la intervención del Gobierno, se pueden lograr grandes avances si confiamos en nosotros mismos, se necesitan soluciones privadas a problemas públicos.

Imagen tomada del periódico” El Diario de Hoy”, Fecha: 2 de Julio de 2016, págs. 2 y 3.

Imagen tomada del periódico” El Diario de Hoy”, Fecha: 2 de Julio de 2016, págs. 2 y 3.