Pokémon no es solo un juego que consiste en capturar pequeños animales e instruirlos para pelear con otros entrenadores; Pokémon es más que una franquicia que ha vendido millones de copias de sus juegos; Pokémon es un ejemplo de lo que El Salvador no ha podido alcanzar ni con la izquierda ni con la derecha: calidad de vida para sus ciudadanos, bajo un Estado justo para todos.

Los que invertimos horas y horas en nuestra infancia y adolescencia seleccionando los pokémon más competitivos para alcanzar el trono de la Liga Pokémon, era inevitable recibir una amarga derrota en las primeras oportunidades y terminábamos en la sala de espera de un Centro Pokémon a la expectativa que la enfermera Joy nos dijera: ¿Quieres que curemos a los Pokémon de tu equipo? y nuevamente regresábamos a probar suerte en la Liga…

Con esa pequeña remembranza ¿Lo notaste?

En el mundo Pokémon se ofrece salud gratuita universal al equipo del entrenador, asimismo los entrenadores tienen un objetivo más profundo que el de solo batallar, y es que llevan a cabo la recolección de datos para la investigación de científicos, influyendo en la curiosidad de los  adolescentes. Estos estudios se les facilitan a los entrenadores pues en un mundo libre de fronteras, donde no se necesita más que un pasaje de tren o de barco para visitar una nueva región.

Todo lo anterior y más, es resultado de una sociedad bien estructurada, en el que las falacias políticas no tuvieron lugar y los funcionarios públicos se proyectaron en que sus ciudadanos tuvieran acceso a la educación y salud de calidad, en incentivar a los empresarios  y emprendedores con un lugar apropiado para desarrollarse y que sus invenciones y propuestas fueran aprovechadas por la sociedad y un lugar en donde no se sume al ciudadano con impuestos y que todos tuvieran acceso a una vivienda digna.

El juego es un escenario que trasciende en muchos niveles la temática de un juego para niños; sin embargo ese juego me hizo reflexionar a temprana edad que esos elementos son los que se necesitan para lograr una sociedad armoniosa y en el presente sería conveniente que todos pudieran experimentar ese juego y que esos elementos son clave para el desarrollo de una nación, elementos que les urge aprender a nuestros padres de la patria, ministros y en especial a nuestro presidente…

Sé que cito el mundo ficticio de un juego, pero a pesar que es un mundo imaginario ¿no todas las grandes naciones comenzaron a partir de la imaginación de sus fundadores y el anhelo de sus ciudadanos?.. Una idea que posteriormente ellos se encargarían y lucharían por alcanzar y hacerla una realidad.